Los Sindicatos de Pescadores de Ventana y Maitencillo participaron de un taller en el marco del fortalecimiento de sus Zonas Voluntarias de Protección. Ambos sindicatos y localidades forman parte de las experiencias demostrativas del Proyecto GEF ICB ejecutado por el Ministerio de Medio Ambiente e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, junto con la Fundación Capital Azul. Ambas iniciativas están ubicadas en la comuna de Puchuncaví.
La actividad tenía como objetivo realizar ejercicios teórico-prácticos que permitiesen dialogar sobre desafíos y logros en torno a los Refugios Marinos y las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB). Junto con esto, se buscó identificar qué se necesita para comprender y valorar los servicios ecosistémicos y avanzar hacia la implementación de incentivos para la conservación de las Zonas Voluntarias de Protección.
Los y las asistentes valoraron la instancia y destacaron diversos aspectos del desarrollo del proyecto en la zona.
Eugenio Silva Pinto, presidente del Sindicato de Pescadores de Ventanas, dijo que “Es de mucha importancia para nosotros tomar un nuevo impulso que nos permita avanzar en medidas como la fiscalización en las áreas de manejo. Tenemos que ir buscando soluciones, avanzando en el tiempo para poder tener una estabilidad desde el punto de vista productivo, que es lo que siempre hemos anhelado”, indicó Silva.
El dirigente reconoció que las AMERB y sus Refugios Marinos son figuras importantes porque permiten proyectar e integrar extracción y conservación.
En tanto, Ricardo Silva, presidente del Sindicato de Pescadores de Maitencillo señaló que se han visto gratamente sorprendidos por los avances en el tiempo, “lo que se ha hecho, ha sido bastante favorable. En el refugio aparecieron hasta los piures, nosotros los tuvimos hace muchos años, pero los habíamos sacado, porque el pescador siempre fue un depredador. Porque nadie nos enseñó: Oye, cuiden acá o cuiden allá”, dijo Silva, haciendo alusión a la importancia de tener conciencia en el cuidado de los recursos del mar.
Sobre la posibilidad de replicar este modelo junto con otros sindicatos en el país, el dirigente dijo que, “le diría al resto de los pescadores, a nuestros colegas, amigos y vecinos que hay que concientizar, porque esto a nosotros nadie nos enseñó y para ser correctos, hay que preocuparse en el cuidado medioambiental”.
Jazmín Durán del Sindicato de Pescadores de Ventanas y quien participó del taller, resaltó el impacto que los Refugios Marinos han tenido: “ha sido espectacular, porque nos hemos dado cuenta – a lo largo de los años – que ha funcionado el refugio y que da resultado. Si contamos los individuos que había en el inicio y los que contamos ahora, en todos los casos hay un aumento de la cantidad, incluso ha aumentado la diversidad, porque han llegado algunas especies de animales que ya no estaban habitando el área de manejo y ahora los han fotografiado y se han visto en el refugio marino”, indicó Durán, quien agregó además que, “como sindicato ha sido beneficioso y estamos entusiastas en seguir adelante con esta relación que tenemos con Capital Azul”.
Sobre la relación entre la pesca y la naturaleza, Jasmine Durán explicó que, “si bien la pesca es algo que nos beneficia a nosotros, esto va directamente de la mano con la naturaleza, porque si nosotros somos responsables con la extracción de nuestros recursos, vamos a ir en favor de la naturaleza y de sus cuidados”, precisó la pescadora.
Foto gentileza: Fundación Capital Azul