Entre el 21 y el 23 de octubre se desarrolló el Tercer Encuentro Internacional de Refugios Marinos, organizado por la Fundación @capitalazul.chile. La actividad reunió durante tres días a representantes de la pesca artesanal, instituciones públicas como la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y el Ministerio del Medio Ambiente, además de entidades científicas y organizaciones gubernamentales, con el objetivo de compartir conocimientos y experiencias sobre conservación y restauración marina.
En el encuentro participaron tres de las seis experiencias demostrativas del proyecto GEF Incentivos para la Conservación de la Biodiversidad: Caleta Maitencillo y Ventanas, en la Región de Valparaíso, junto a Chepu, en la isla de Chiloé, Región de Los Lagos. Todas ellas se encuentran implementando refugios marinos como una estrategia innovadora para compatibilizar la conservación de los ecosistemas con la actividad productiva local.
Los refugios marinos son zonas voluntarias de no extracción ubicadas dentro de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) administradas por organizaciones de pescadores artesanales. Estas áreas buscan integrar la conservación y la pesca sustentable en un mismo territorio, favoreciendo la recuperación de la biodiversidad, el aumento de la productividad y el fortalecimiento de la economía local.
Un ejemplo destacado es el Refugio Marino en Chepu, recientemente aprobado en la isla grande de Chiloé, que representa un avance significativo hacia la gestión comunitaria de la conservación marina en Chile.
Durante el encuentro, la coordinadora nacional del Proyecto GEF ICB destacó el carácter colaborativo del proceso: “Estos caminos están recién comenzando; hay mucho que se va a ir discutiendo también en el proceso de implementación. Pero creemos que los refugios marinos son un espacio diseñado de manera participativa, donde hay un gran trabajo de las comunidades. Esa base es la que permitirá seguir avanzando hacia certificaciones y reconocimientos del Estado”.
Por su parte, Ricardo Silva, presidente del Sindicato de Pescadores Caleta Maitencillo, enfatizó la importancia de cuidar los ecosistemas marinos como fuente de vida y sustento: “Si no cuidamos el mar y no lo sembramos, no vamos a tener ningún futuro posible. Los refugios marinos son una manera concreta de proteger lo que nos da de comer y mantener viva la actividad pesquera para las próximas generaciones”, afirmó.
El Proyecto GEF Incentivos para la Conservación es ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente, e implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por su sigla en inglés). Su objetivo es mejorar el financiamiento nacional para la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a través del diseño, la implementación y optimización de instrumentos económicos que fortalezcan las finanzas públicas e incentiven la contribución del sector privado al mantenimiento y recuperación de los ecosistemas.