Chile emite bono soberano ligado al cumplimiento de metas de biodiversidad

enero 15, 2026

El pasado 7 de enero de 2026, Chile emitió por primera vez un bono soberano que vincula financiamiento del Estado con metas concretas de protección de la biodiversidad.

Este nuevo instrumento forma parte del Plan de Financiamiento 2026 del Ministerio de Hacienda, y se encuadra en el “Marco de Bonos Vinculados a Sostenibilidad (SLB, por sus siglas en inglés)”, que permite reducir el costo financiero cuando se cumplen metas vinculadas a biodiversidad.

En el caso de Chile, el bono está asociado a la Meta 3 del Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal, o Meta del 30×30, al cual nuestro país adhiere. Este instrumento incorpora la posibilidad de una reducción en la tasa de interés en el caso de cumplimiento de las metas establecidas.

Cabe señalar que, por sus características, este innovador instrumento financiero se vincula estrechamente con los objetivos del proyecto GEF Incentivos para la Conservación de la Biodiversidad, que busca movilizar recursos para la protección de la biodiversidad del país mediante incentivos financieros, ya sea desde el mercado global -como los bonos soberanos- y desde la política pública y mecanismos locales como son los instrumentos económicos para la conservación.

¿Qué son los bonos SLB?

Los bonos vinculados a la sostenibilidad (SLB) son instrumentos de deuda cuyo costo financiero depende del cumplimiento de Indicadores Clave de Desempeño o KPI (Key Performance Indicators ,por su sigla en inglés) previamente definidos por el emisor.

El bono soberano emitido por Chile se asocia al cumplimiento de KPI de la meta 30 x 30:

  • Al menos 30% del territorio terrestre bajo protección oficial al 2030;
  • Gestión efectiva de áreas protegidas, con al menos 10% del territorio que cumpla con criterios de protección y manejo efectivo hacia 2030.

La ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, destacó este hito, que “permite al país acceder a los mercados internacionales comprometiéndose con metas de protección de biodiversidad, alineando voluntades que incentivan la inversión para cumplirlas. Esto constituye un ejemplo concreto de incentivos para el desarrollo sostenible: potenciar el crecimiento económico con compromisos de cuidado de nuestro capital natural”.

El diseño del bono incorpora un incentivo financiero explícito, al contemplar la posibilidad de una reducción en la tasa de interés del instrumento en caso de cumplimiento de las metas definidas. Lo anterior implica un menor costo de financiamiento para el Estado, en la medida en que Chile avance en sus objetivos de largo plazo en materia de protección y gestión efectiva de la biodiversidad.

Tras esta emisión, el total de bonos bajo alguna denominación relacionada con el medioambiente, objetivos sociales o de gobernanza, alcanza el 38% del stock total de deuda, lo que refuerza la posición de Chile en este tipo de instrumentos.

Más información en: https://www.hacienda.cl/noticias-y-eventos/comunicados/chile-emite-bonos-en-euros-y-dolares-por-us-4-375-millones-equivalentes-e

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